Enrique VIII de Inglaterra
Sería una afrenta para mis lectores que yo supusiera que no están tan
familiarizados con los detalles del reinado de este monarca tanto como
lo estoy yo misma. Les ahorraré por lo tanto la tarea de tener que leer
de nuevo lo que ya han tenido que estudiar con anterioridad, y así
también me ahorraré yo la molestia de tener que escribir aquello de lo
que no me acuerdo muy bien, dando tan sólo unos cuantos bosquejos de los
acontecimientos principales que marcaron su reinado.
Entre
otros, encontramos: al Cardenal Wolsey diciéndole al padre Abbott de la
Abadía de Leicester “que había venido para dejar sus huesos junto a
ellos”; la reforma religiosa;, y el Rey a caballo por las calles de
Londres con Ana Bolena. Es no obstante de justicia, así como mi deber,
declarar que esta amable mujer fue completamente inocente de los
crímenes de los que se le acusaron, y de los que su belleza, elegancia y
vivacidad fueron prueba suficiente. Por no mencionar sus
protestas solemnes de inocencia, la debilidad de los cargos en su contra
y el carácter del Rey. Todo ello sirva para confirmar lo dicho, aunque
quizás sea demasiado leve respecto a lo alegado anteriormente a su
favor. A pesar de que no es mi intención proporcionar demasiadas fechas,
también es cierto que, de considerarlo oportuno, facilitaré la que me
parezca que sea más apropiado que conozca el lector. Por lo tanto creo
que es correcto informarle de que su carta al rey está datada el 6 de
mayo.
Las crueldades y los delitos de este rey fueron demasiado
numerosos como para mencionarlos todas (tal y como ha mostrado
ampliamente este episodio) y nada hay que se pueda decir en su defensa,
salvo que su abolición de las casas religiosas y el dejarlas a merced de
la ruinosa depredación del tiempo ha servido infinitamente a la mejora
del paisaje de Inglaterra en general, siendo éste probablemente el
principal motivo para que lo hiciera ya que, ¿por qué otra razón habría
un hombre que no era religioso tomarse tanta molestia en abolir aquella
que llevaba siglos establecida en el reino?
La quinta esposa de
su majestad fue la sobrina del Duque de Norfolk quien, a pesar de haber
sido universalmente absuelta de todos
Enrique VIII según Cassandra Austen los delitos por los que se la decapitó, sigue siendo considerada por
muchos como una mujer que había llevado una vida laxa antes de su
matrimonio. Tengo mis dudas al respecto, pues tenía parentesco con el
noble Duque de Norfolk quien fue tan cálido en la causa por la Reina de
Escocia, y de la que al final acabó siendo su víctima.
La última esposa del Rey logró sobrevivirle, pero con muchas dificultades. Le sucedió en el trono su único hijo Eduardo.
La versión oficial….. Esta vez sí que os remito directamente a la
Wikipedia, pues este Rey sí que está traducido al castellano…. Está
francamente interesante.... por ejemplo, esta curiosidad:
Enfermedad genética de Enrique VIII
De acuerdo con una investigación en marzo de 2011, el patrón de
nacimientos de sus mujeres y su deterioro mental, sugiere que el Rey
Enrique VIII era positivo en Kell y tenía el síndrome de McLeod. Esta
enfermedad hacía casi inviable que tuviera hijos varones y en general
dificultaba enormemente que tuviera hijos sanos.
Recordamos que: Jane Austen escribió su Historia de Inglaterra cuando tenía 16 años, en
1791, desde el reinado de Enrique IV hasta la muerte de Carlos I. El
libro está dedicado a su hermana Cassandra, quien se encargó de hacer
las ilustraciones de cada monarca. Como la propia Jane dice de sí misma,
el libro es la obra de “una historiadora parcial, prejuiciosa e
ignorante”. En la actualidad, es uno de los tesoros más preciados del
British Library.