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martes, 29 de octubre de 2019

Rumpelstiltskin, curiosidades que no sabías sobre el cuento clásico.

¿Recuerdas cuál es la historia de Rumpelstiltskin? No es tan conocida ni dispone de esa áurea casi perfecta de relatos como los de la Cenicienta, Blancanieves o la Sirenita. En este caso, la princesa del cuento queda casi en un segundo plano para dar relevancia al villano de la historia.

Aquí no hay príncipe, aquí no hay historia de amor. En el cuento de Rumpelstiltskin, solo se destila una palabra: codicia. Pero veámoslo con detalle. El cuento empieza con un pobre molinero algo orgulloso y con la lengua demasiado larga. Tal es su charlatanería, que un día, cuando el rey visita su molino, no tienen otra ocurrencia más que decir, que su hija es capaz de transformar la paja en oro.

¿Y cuál es la reacción del soberano? Llevarse a la joven para realizar la prueba en su palacio. La encierra en una habitación y le ofrece una rueca y un carrete, pidiéndole que transforme toda la paja de esa habitación en oro. La pobre muchacha, viéndose sola, no puede más que llorar y llorar lamentando la estupidez de su propio padre.

Hasta que, de pronto, aparece un pequeño ser ante ella. Un enano inquieto y de rostro irónico que intrigado, le pregunta a la joven cuál es el motivo de su tristeza. La chica le explica entonces todo lo ocurrido. “No hay problema”, le responde el enano. Yo convertiré toda esta paja en oro, a cambio de que tú me des un regalo: el collar que llevas al cuello. La joven, agradecida, accede.

Al día siguiente el rey, sorprendido, parece no tener suficiente con aquella muestra espectacular, con lo cual, la confina en una nueva habitación aún más grande, diciéndole que si convierte todo aquello en oro, le perdonará la vida. ¿Qué ocurre entonces? Que una vez más aparece aquel extraño enano mágico que accede, de nuevo, a convertir la paja en oro a cambio de otro regalo. La joven hija del molinero le ofrece lo único de valor que posee: su anillo.

¿Pero tuvo el rey suficiente con esa nueva habitación llena de oro? En absoluto. Esta vez, le ofrece un salón inmenso lleno de paja y una interesante propuesta: si la convierte en oro, la hará su esposa. La muchacha, una vez sola, requiere la ayuda del enano. Pero éste le pide en dicha ocasión un obsequio aún más elevado: si convierte aquella paja en oro y contrae matrimonio con el rey, él, a cambio, se quedará con su primer hijo. ¿Existe quizá algún modo de evitar que aquello ocurra? Desde luego, el único modo en que no se llevará a su hijo, será si la joven logra averiguar cuál es su nombre. El nombre de ese enano saltarín y mágico.

La joven, accede. Y, evidentemente, todo transcurre de aquel modo. Se celebra una boda y al cabo de nueve meses la muchacha da a luz a un varón. Sabe que aquel enano no tardará en llegar y en llevarse de la cuna a esa criatura que tanto adora. ¿Qué es lo que hace la muchacha? Enviar a soldados por todo el reino para que logren averiguar cuál es el nombre de ese ser oscuro y mágico.

Y, efectivamente, lo encuentran. Nuestro ser oscuro es algo juguetón y por las noches, gusta de cantar y bailar alrededor de una hoguera. En medio de sus frenéticos canturreos, no deja de pronunciar una y otra vez un nombre. Un nombre extraño y muy sonoro…

Al día siguiente, la hija del molinero, convertida en reina, recibe la visita del enano con su hijo en brazos. Parece desafiante, ante lo cual, el enano se extraña pero se acerca igualmente para preguntarle si se atreve a adivinar cuál es su nombre. La joven evoca entonces una palabra en voz alta: Rumpelstiltskin.

Segundos después, el enano mágico, humillado, da una patada en el suelo y desaparece hundiendo su cuerpo en el suelo.

Curiosidades sobre el personaje de Rumpelstiltskin.

Este cuento no ha sufrido variación alguna, los hermanos Grimm lo recogieron en 1812 en su obra “Cuentos para la infancia y el hogar·, y a día de hoy, lo conservamos en su esencia más pura, la auténtica. Su origen es alemán, una historia clásica germana titulada “Rumpelstilzchen”.

El nombre de Rumpelstiltskin, proviene del término “Rumpelstilz“, que significa duende maligno. Una raíz muy similar a la de Polstergeist. “Rumpeln”, se refiere al acto de hacer ruidos, de sacudir, de dar patadas, o dar golpes debajo de la mesa.

El sufijo final de Rumpelstilzchen, (chen) se utiliza para construir el diminutivo, para dar referencia del pequeño tamaño de este duende.

Históricamente, se considera a Rumpelstiltskin como el clásico demonio que establece tratos con aquellas personas más avariciosas que ansían conseguir cosas imposibles en su propio beneficio. El enano oscuro siempre quiere ganar algo a cambio de dicho acuerdo. Pero la verdad es que pocas veces acaba saliendo triunfante.

Este cuento también es el clásico ejemplo en el que se utiliza un nombre mágico para invocar o para hacer desaparecer a la entidad maligna. Un ejemplo tradicional de como la palabra conlleva a su vez un gran poder.

En este caso, pronunciar la palabra “Rumpelstiltskin” hace que el embrujo, la maldición o el trato se rompa liberando a la víctima del acuerdo. De algún modo nos hace recordar también a ese clásico ejemplo que tenemos en el mundo del cine. ¿Recuerdas la película Beetlejuice? Los protagonistas debían pronunciar tres veces su nombre para sellar un acuerdo o para invocarlo.

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miércoles, 23 de octubre de 2019

Los Hansel y Gretel reales. ¿La triste historia que inspiró el cuento?

Como recordareis la historia narra las peripecias de dos hermanos a los que su padre a instancias de su malvada madrastra abandona en el bosque. Encuentran una casa hecha de caramelos, jengibre y otras delicias infantiles, sin embargo la casa pertenece a una bruja que come niños. Esclaviza a Gretel e intenta cebar a Hansel para darse un festín con él, pero finalmente los niños consiguen salvarse, acabar con la bruja, recoger una fortuna que esta tenía escondida y regresar a su casa con la alegría de encontrar a su padre viudo.

La historia que contaron en 1812 los hermanos Grimm habla de esos dos niños inocentes y de la malvada bruja, pero en 1962 el profesor George Ossegg buceó y desenterró la verdadera historia que inspiró a Jacob y Wilhelm. Para asombro de Ossegg y todos nosotros, es la historia de un asesinato y celos empresariales en la que la víctima es…, la bruja!

Según cuenta Ossegg, la protagonista de la verdadera historia es una mujer llamada Katharina Schraderin que nació en 1618 en un pueblo de las montañas Harz de Alemania. Se dedicaba a hornear galletas de jengibre y otros dulces para venderlas en las ferias de los pueblos y su sabor era tan bueno que pronto tuvo un enorme éxito. Un panadero de Nuremberg llamado Hans Metzler empezó a cortejarla, pero ella se dio cuenta de que lo que pretendía eran sus recetas y lo rechazó.

Como el hombre no la dejaba en paz recogió sus enseres y regresó a los bosques en los que había nacido cerca de Frankfurt / Main. Siguió haciendo dulces y galletas y su fama volvió a llamar la atención de Hans. Éste intentó comprarle las recetas, pero ella no se las vendió por lo cual, finalmente, la denunció por bruja. Pretendía quedarse con sus bienes una vez fuera ajusticiada. Fue arrestada y finalmente liberada al no haber pruebas de brujería.

Hans, no contento con el resultado del proceso acudió a la casa del bosque en que vivía Katharina acompañado por su hermana Gretel para robar las recetas. Encontraron a la mujer en la casa y la asesinaron. Para hacer desaparecer el cadáver lo quemaron en el horno. Metzler fue detenido, pero liberado al poco tiempo. Murió años después en Nuremberg, de donde fue un rico e influyente ciudadano.

George Osseg, que era el seudónimo de un profesor y escritor llamado Hans Traxler, escribió un libro con sus investigaciones llamado La Verdad de Hansel y Gretel, pero muchos lo tacharon de falsedad y fue acusado de fraude. Según él, encontró los restos de una casa en el bosque de Spessart y entre sus cimientos quemados los restos de varios hornos.

¿Qué opinas? ¿Crees que Osseg tenía razón y la historia de los Hansel y Gretel reales es verdad o piensas que la inventó para vender su libro?

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